El cementerio de ballenas fósiles más denso del mundo está en Chile
El desierto de Atacama es el más árido del planeta. En algunos sectores casi nunca llueve. Y ahí, a un costado de la Ruta 5, entre Caldera y el mar, Chile resguarda algo que no calza con la postal reseca: el sitio con la mayor densidad de ballenas fósiles individuales del mundo, según el Smithsonian. Más de cuarenta esqueletos de vertebrados marinos, más de treinta de ellos ballenas barbadas, apretados en cuatro capas fósiles superpuestas y en un tramo mínimo de carretera. El cerro se llama, sin ninguna sutileza, Cerro Ballena.
Conviene decir de entrada qué no es este lugar. No es el yacimiento con más ballenas fósiles del mundo. En Egipto, Wadi Al-Hitan, el Valle de las Ballenas, guarda cientos de esqueletos completos de las ballenas más antiguas que se conocen, de unos cuarenta millones de años, del Eoceno, y es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 2005. En Perú, un relevamiento de la Formación Pisco publicado en Journal of Maps contabilizó más de trescientos vertebrados marinos fósiles en una sola localidad, cerca del 81% de ellos cetáceos, con una preservación excepcional e incluida Livyatan melvillei, una ballena depredadora gigante. Los dos superan a Cerro Ballena en número total, y Egipto además en antigüedad. Lo que ningún otro sitio iguala es la concentración: tantos individuos juntos en tan poco espacio. Nicholas Pyenson, el paleontólogo del Smithsonian que dirigió la investigación, lo puso a la altura de La Brea Tar Pits y del Dinosaur National Monument, los dos yacimientos fósiles más densos de Estados Unidos.
40+ Más de 30 son ballenas barbadas, repartidas en cuatro capas fósiles superpuestas. Es la mayor densidad de ballenas fósiles individuales del mundo, según el Smithsonian.
Fuente: Pyenson et al., Proceedings of the Royal Society B, 2014; Smithsonian
El número tiene un doble fondo que lo vuelve más raro todavía. No son más de cuarenta ballenas de una sola tragedia: son cuatro episodios distintos de muerte masiva, apilados en cuatro niveles de roca separados por miles de años. Cerro Ballena tiene entre seis y nueve millones de años y corresponde al Mioceno tardío, el tramo final de una época geológica que se cerró hace algo más de cinco millones de años. Entonces el mar cubría parte de lo que hoy es terraza costera de Atacama, y esta franja de océano funcionaba como zona de surgencia: aguas profundas y frías que suben a la superficie cargadas de nutrientes, el mismo mecanismo que hoy explica la productividad del mar frente a Chile. En ese ecosistema abundante murieron de golpe, una y otra vez, decenas de ballenas. El registro quedó enterrado en el mismo desierto donde Chile concentra cerca del 40% de la astronomía mundial, intacto, hasta que una obra de pavimentación se topó con el primer hueso.
De un hallazgo en la Ruta 5 a yacimiento protegido y escaneado
El cerro figuraba en la cartografía geológica desde 1965, pero nadie había medido lo que escondía. Eso cambió entre 2010 y 2011, cuando la ampliación de la Panamericana, la Ruta 5, al norte de Caldera, cortó el terreno y dejó los esqueletos a la vista en la pared del talud, uno tras otro. La decisión que ordena toda esta historia se tomó ahí: detuvimos la obra varios meses para documentar el hallazgo antes de seguir excavando. Se instaló en el corte de camino un equipo chileno-estadounidense, con el Museo Nacional de Historia Natural, la Universidad de Chile y el Museo Paleontológico de Caldera, más especialistas del Smithsonian, y con financiamiento de la National Geographic Society y del propio Smithsonian. Trabajaron a presión, porque la carretera tenía que continuar y el calendario de la obra no se iba a mover para siempre.
- 1965El Cerro Ballena queda registrado en la cartografía geológica de la costa de Atacama.
- 2010-2011La ampliación de la Ruta 5 al norte de Caldera deja los fósiles al descubierto. La obra se detiene varios meses para documentarlos.
- 2011La oficina de digitalización del Smithsonian escanea con láser y fotogrametría el yacimiento completo y cada esqueleto en pocos días. Los modelos 3D quedan públicos en línea.
- 2012El decreto exento N° 613 declara el sitio Bien Nacional Protegido: 210,46 hectáreas en la comuna de Caldera. Los fósiles se conservan en museos de Caldera y Santiago.
- 2014Pyenson et al. publican en Proceedings of the Royal Society B la causa de las mortandades: floraciones de algas tóxicas alimentadas por el hierro de los Andes.
Fuente: Museo Nacional de Historia Natural; Consejo de Monumentos Nacionales; Ministerio de Bienes Nacionales; Smithsonian Institution
Lo que hicieron con ese tiempo escaso es la parte bacán. En 2011, la oficina de digitalización del Smithsonian escaneó el yacimiento completo, con láser y fotogrametría, y registró en tres dimensiones cada esqueleto antes de que el asfalto lo volviera a tapar. No fueron meses de trabajo: fueron pocos días muy intensos. Los modelos quedaron publicados en línea, de acceso libre, así que hoy cualquier persona puede recorrer el sitio tal como estaba, aunque físicamente esté bajo la Ruta 5. Y los fósiles no salieron del país: los conservamos en Chile, repartidos entre museos de Caldera y de Santiago. En 2012, el decreto exento N° 613 declaró el lugar Bien Nacional Protegido, con 210,46 hectáreas en la comuna de Caldera y su entorno de terrazas marinas. La carretera pasó por encima; el yacimiento quedó documentado, protegido y en manos chilenas.
El conteo tampoco es un asunto menor. El registro de Bienes Nacionales, la autoridad que administra el sitio, es más generoso que el de la ciencia internacional: habla de cerca de cincuenta cetáceos fósiles en distintos estados de conservación, unos dieciséis de ellos articulados o semiarticulados, es decir con los huesos todavía en posición anatómica, y advierte que quedan cientos más sin excavar bajo la ruta. La cifra que usa la literatura científica, más de cuarenta esqueletos repartidos en cuatro horizontes, es la conservadora. En cualquiera de las dos versiones, el documento oficial lo dice con todas sus letras: un descubrimiento sin precedentes en Chile. National Geographic precisó además que los esqueletos afloraron en un corte de apenas 240 metros de largo por 20 de ancho, y que 31 de ellos serían de una misma especie de rorcual.
La prueba fósil de que los varamientos masivos ya se repetían sin humanos
Vale la pena volver a Egipto y a Perú, porque ahí está el matiz que hace único a Cerro Ballena. Wadi Al-Hitan tiene más ballenas y mucho más antiguas. La Formación Pisco tiene más diversidad y mejor preservación. Ninguno de los dos concentra tantos individuos por metro cuadrado, y ninguno guarda lo que Cerro Ballena sí conserva: la huella de varios eventos de mortandad repetidos exactamente en el mismo punto. No es la primera vez que un sitio chileno se compara de igual a igual con Egipto y sale bien parado. En el norte del país están las momias más antiguas del mundo, dos mil años anteriores a las egipcias, preparadas de forma deliberada miles de años antes que cualquier faraón.
| Ejemplares | Antigüedad | Qué lo hace único | |
|---|---|---|---|
| Cerro Ballena, Chile | Más de 40 vertebrados marinos, más de 30 ballenas barbadas, en un tramo mínimo de la Ruta 5 | 6 a 9 millones de años (Mioceno tardío) | Mayor densidad de individuos por área y primer registro fósil de varamientos masivos repetidos |
| Wadi Al-Hitan, Egipto | Cientos de esqueletos completos repartidos por todo el valle | Unos 40 millones de años (Eoceno) | Las ballenas más antiguas conocidas y la transición de la tierra al mar; Patrimonio de la UNESCO desde 2005 |
| Formación Pisco, Perú | Más de 300 vertebrados marinos fósiles en una localidad, cerca del 81% cetáceos | Mioceno tardío | Mayor diversidad y preservación, con la ballena depredadora gigante Livyatan melvillei |
Fuente: Smithsonian; Pyenson et al., Proceedings of the Royal Society B, 2014; IUGS International Commission on Geoheritage; Bianucci et al., Journal of Maps
La tabla muestra por qué las tres afirmaciones pueden ser ciertas a la vez: Egipto gana en antigüedad, Perú en número y diversidad, Chile en densidad y en el tipo de historia que el sitio permite reconstruir. Y esa historia la resolvió un equipo liderado por el Smithsonian, con el Museo Nacional de Historia Natural y la Universidad de Chile. La causa de las cuatro mortandades fue la intoxicación por floraciones de algas nocivas, esas proliferaciones explosivas de microalgas que liberan toxinas y que hoy siguen matando fauna marina en muchas costas del mundo. Las ballenas ingerían o respiraban esas toxinas y morían rápido, mar adentro; después las corrientes las arrastraban juntas hasta la misma playa, donde quedaban varadas. El detonante era el hierro: el que baja de los Andes por escorrentía hacia una costa de surgencia crea las condiciones ideales para que las algas florezcan. La prueba quedó en los propios huesos, con manchas anaranjadas de óxido de hierro y miles de microesferas del tamaño de un dinoflagelado, el tipo de microalga unicelular que produce esas toxinas.
El yacimiento no guarda solo ballenas. Preserva un ecosistema marino del Mioceno casi entero, con alrededor de diez tipos de vertebrados: ballenas barbadas, que filtran el agua con láminas de queratina en vez de tener dientes, cachalotes, focas, peces depredadores parecidos al pez espada, y también animales que ya no existen. Entre ellos, perezosos acuáticos del género Thalassocnus, parientes de los perezosos terrestres que se metieron al mar a alimentarse de plantas, y los llamados delfines con hocico de morsa, que usaban el morro para succionar presas del fondo. Es la fotografía de un mar que Chile ya no tiene, tomada hace millones de años y revelada durante una obra de pavimentación.
Cerro Ballena es el primer ejemplo definitivo de varamientos masivos repetidos de mamíferos marinos en el registro fósil.
La frase es de Pyenson y su equipo, en el artículo que publicaron en Proceedings of the Royal Society B en 2014. Los cuatro niveles fósiles corresponden a cuatro varamientos separados a lo largo de un lapso de entre diez mil y dieciséis mil años. Antes de este sitio, la paleontología no tenía ninguna prueba de que las mortandades masivas de ballenas, que hoy asociamos a causas recientes, ya ocurrían y se repetían millones de años antes de que existiera el primer ser humano. Esa colaboración chileno-estadounidense, la misma lógica de trabajo conjunto que hizo que del suelo de Rapa Nui saliera un fármaco de uso global, transformó un accidente de obra en un hallazgo que hoy se enseña.
- Cerro Ballena, ChileSí (Cuatro mortandades en 10.000 a 16.000 años)
- Cualquier otro sitio fósil del mundoNo (Sin registro equivalente)
Fuente: Pyenson et al., Proceedings of the Royal Society B, 2014; Smithsonian
Nada de esto ocurrió por azar. Hubo una decisión administrativa de frenar una carretera en marcha, un convenio científico que trajo al Smithsonian y a la National Geographic Society a trabajar codo a codo con museos y universidades chilenas, una figura legal que blindó el terreno y la decisión de conservar los fósiles dentro del país. Lo documentamos a tiempo, lo escaneamos entero con el Smithsonian, lo publicamos abierto y lo guardamos en casa. Es el sitio con la mayor densidad de ballenas fósiles del planeta, y la ciencia mundial lo pone a la altura de los mejores yacimientos de Estados Unidos. No está mal para un país que decidió hacerlo bien. Somos bacanes.
Fuentes
Cada dato de este artículo está respaldado por las siguientes fuentes.
- The Digsite at Cerro Ballena
- Smithsonian Scientists Solve 'Sudden Death at Sea' Mystery (comunicado SI-81-2014, 25 de febrero de 2014)
- Repeated mass strandings of Miocene marine mammals from Atacama Region of Chile point to sudden death at sea (abstract oficial)
- The Tiny Culprit Behind a Graveyard of Ancient Whales
- Scientists Solve the Mystery of a Nine-Million-Year-Old Mass Whale Die-Off
- Cerro Ballena (página de proyecto)
- Registro paleontológico sin precedentes en Chile
- Cerro Montevideo, Sector La Ballena (Bien Nacional Protegido, 210,46 ha, comuna de Caldera, protección del 24 de julio de 2012; registro de fósiles: cerca de 50 cetáceos, unos 16 articulados o semiarticulados)
- Caso nacional: Yacimiento paleontológico Cerro Ballena
- Whale Valley (Wadi Al-Hitan), Cetacea and Sirenia Eocene Fossils
- Distribution of fossil marine vertebrates in Cerro Colorado, the type locality of the giant raptorial sperm whale Livyatan melvillei (Miocene, Pisco Formation, Peru)