Chile subió 22 puestos y es el único país de LatAm en el top 10 mundial de gobierno digital
Hay rankings que se ganan con un anuncio y otros que se ganan con una década de trabajo que nadie afuera estaba mirando. El de gobierno digital es de los segundos. En 2023 Chile ocupaba el puesto 32 de una tabla donde compiten las economías más desarrolladas del planeta. Dos años después, en la edición más reciente, ocupa el puesto 10. No hubo inauguración ni discurso en cadena nacional. Solo un salto de 22 posiciones que dejó a Chile a una centésima de punto de Francia y como el único país de América Latina sentado en ese grupo selecto.
El ranking se llama Digital Government Index (DGI) y lo elabora la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, la OCDE, el club de las economías más ricas y con mejores políticas públicas del mundo. En la edición 2025, publicada en febrero de 2026, Chile quedó con 0,79 puntos sobre 1,00 en el puesto 10 global, la mejor posición que un país latinoamericano ha logrado en la historia de este índice. Arriba, un pelotón que hasta hace poco parecía inalcanzable para cualquier conversación sobre gobierno digital en Chile: Corea del Sur lidera con 0,95, Australia sigue con 0,88, Portugal cierra el podio con 0,86 y el Reino Unido queda cuarto con 0,84. Noruega, Estonia, Irlanda y Dinamarca empatan en el quinto lugar con 0,83 cada uno. Y justo un peldaño más arriba que Chile, en el puesto 9, aparece Francia con 0,80. La diferencia entre ambos países es de una centésima de punto: un empate técnico entre una potencia europea con siglos de aparato estatal detrás y un país sudamericano de 20 millones de habitantes.
32 → 10 Puesto en el Digital Government Index de la OCDE, edición 2023 a edición 2025 (publicada en febrero de 2026)
Fuente: Secretaría de Gobierno Digital, Ministerio de Hacienda
El número sorprende, pero la pregunta más interesante no es cuánto subió Chile sino cómo lo hizo. La respuesta tiene menos que ver con un anuncio puntual y más con una infraestructura construida en silencio durante más de una década, con un nombre que cualquier persona en Chile reconoce al escucharlo: ClaveÚnica.
Por qué Chile lo hizo desde el Registro Civil y no desde la banca
La comparación con Europa suele empezar mal parada: ahí, buena parte de los sistemas de identidad digital nacieron de alianzas entre el Estado y la banca privada. BankID, el sistema que usan Suecia y Noruega para casi cualquier trámite digital, es un consorcio de bancos. En Chile el camino fue distinto. En 2010 el Registro Civil lanzó Clave Internet, el antecesor directo de lo que hoy se llama ClaveÚnica: un usuario y una contraseña únicos, emitidos por el Estado, para acceder con un solo inicio de sesión a los trámites digitales del país. No nació de un banco ni de una empresa tecnológica. Nació de una institución pública que decidió resolver un problema de coordinación entre servicios del Estado antes de que nadie hablara de transformación digital como categoría de política pública.
Ese primer paso de 2010 se fue completando con piezas que llegaron después, cada una resolviendo un problema específico de seguridad o de cobertura. El 16 de diciembre de 2024 el Registro Civil sumó la cédula de identidad y el pasaporte en versión digital, disponibles desde el teléfono, de uso voluntario y complementario al documento físico, con 32 medidas de seguridad en la cédula y 70 en el pasaporte.
Un año después, entre septiembre y diciembre de 2025, ClaveÚnica comenzó a desplegar un segundo factor de autenticación, la misma capa de seguridad que ya usan la banca y sistemas como BankID, instalándose primero en instituciones de alto riesgo transaccional: la Administradora de Fondos de Cesantía (AFC), la Defensoría Penal Pública, Carabineros de Chile y, hacia fin de año, la Comisión para el Mercado Financiero (CMF). Cada institución que se sumó fue, en los hechos, la prueba de que la plataforma podía crecer en seguridad sin perder la adopción masiva que ya tenía ganada. Es la misma lógica de fondo que sostiene otro récord silencioso: crear una empresa en menos de 24 horas también corre, en el fondo, sobre esta misma infraestructura digital del Estado.
- 2010El Registro Civil lanza Clave Internet, el antecesor de ClaveÚnica: el acceso digital al Estado nace desde una institución pública, no desde la banca.
- 16 de diciembre de 2024El Registro Civil suma cédula de identidad y pasaporte en versión digital al teléfono, de uso voluntario, con 32 medidas de seguridad en la cédula y 70 en el pasaporte.
- Septiembre a diciembre de 2025ClaveÚnica despliega gradualmente un segundo factor de autenticación en la AFC, la Defensoría Penal Pública, Carabineros y la CMF.
- Febrero de 2026La OCDE publica el Digital Government Index 2025 y confirma a Chile en el puesto 10 mundial.
Fuente: Registro Civil e Identificación; Secretaría de Gobierno Digital, Ministerio de Hacienda; OCDE (Digital Government Index)
Vista en conjunto, la cronología deja un mensaje claro: no hubo un solo hito que explique el salto de 22 puestos, sino una acumulación deliberada de piezas, cada una resolviendo la vulnerabilidad que dejaba la anterior. Es la diferencia entre construir un sistema y simplemente digitalizar un trámite a la vez.
El club de los diez: Corea del Sur, Portugal, Estonia y Chile
Entrar al top 10 de un ranking de la OCDE no es un logro aislado de identidad digital: es una nota promedio de decenas de políticas públicas, desde datos abiertos hasta interoperabilidad entre ministerios. Y dentro de esa nota promedio, Chile tiene un componente donde brilla más que en el resto: la dimensión de servicios centrados en las personas, la que la OCDE llama 'user-driven'. Ahí Chile queda 5° del mundo, con 0,90 puntos sobre 1,00, mejor posición que en el ranking general. Es una señal específica: no es solo que Chile tenga buena gestión interna, es que la experiencia de quien usa el sistema (entrar con un solo RUT y una sola clave, sin repetir el mismo formulario en cada servicio) está entre las mejor diseñadas del planeta.
Ese dato ayuda a entender por qué el resto del top 10 no se siente forzado. Los otros nueve países del ranking son economías de ingresos altos con décadas de aparato estatal digitalizado: Corea del Sur, Australia, Portugal, Reino Unido, Noruega, Estonia, Irlanda, Dinamarca y Francia. Ninguno es de América Latina. Ninguno, salvo Chile. La comparación no busca decir que Chile superó a Francia, porque no lo hizo: Francia sigue una posición arriba, con 0,80 contra 0,79. Lo interesante es otra cosa: la distancia entre estar fuera de esa conversación y estar sentado en la misma mesa que Francia, Estonia o Corea del Sur hoy es de una centésima de punto. Esa cercanía no se explica con un anuncio de gobierno ni con un lanzamiento de prensa. Se explica con instituciones que llevan años funcionando bien antes de que alguien afuera se diera cuenta.
- Corea del Sur0,95
- Australia0,88
- Portugal0,86
- Reino Unido0,84
- Noruega0,83
- Estonia0,83
- Irlanda0,83
- Dinamarca0,83
- Francia0,80
- Chile0,79
Fuente: OCDE, Digital Government Index 2025
Mirado así, el gráfico no es solo una lista de países ricos con Chile al final. Es una fotografía de en qué liga terminó jugando la infraestructura digital del Estado, construida con el mismo RUT y la misma clave que hoy usa la enorme mayoría de la población del país.
Dieciséis millones de personas ya están en esa liga
El ranking de la OCDE mide política pública, pero detrás hay una pregunta más simple: cuánta gente usa esto en la práctica. La respuesta, en el caso de ClaveÚnica, son 16 millones de usuarios registrados, según la cifra oficial de la Secretaría de Gobierno Digital del Ministerio de Hacienda. Sobre una población total de 20.206.953 habitantes que estimó el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) para 2025, eso equivale a cerca del 79% de todo el país con una sola clave para entrar al Estado completo.
Dieciséis millones de personas en Chile ya tienen una sola clave para casi cualquier trámite del Estado. No es una proyección ni una meta a futuro: es el número de usuarios registrados hoy.
Puesta en perspectiva internacional, esa escala de adopción no es un caso aislado ni tampoco automático: es del mismo orden de magnitud que sistemas con mucho más tiempo de rodaje. SingPass, el sistema de identidad digital de Singapur, cubre a cerca del 97% de la población elegible mayor de 15 años, con 4,2 millones de usuarios. BankID, en Suecia, llega al 99,9% de la población de entre 18 y 67 años, con 8,6 millones de usuarios. MitID, en Dinamarca, es de uso obligatorio desde los 15 años y suma 5,5 millones de personas registradas.
Ninguno de estos sistemas mide su cobertura con la misma metodología exacta (población total, población elegible por edad o usuarios activos varían según el país), así que la comparación no es cifra contra cifra: es un panorama de escala. Y en ese panorama Chile juega en la misma liga que Escandinavia y el sudeste asiático, con una diferencia de origen que vale la pena subrayar: esa confianza no nació de un banco ni de un consorcio privado. Nació del Registro Civil, la misma raíz institucional que sostiene la confianza internacional que hoy respalda al pasaporte chileno.
| Usuarios | Cobertura poblacional | Año | |
|---|---|---|---|
| Chile (ClaveÚnica) | 16.000.000 | ~79% de 20,2 millones de habitantes | 2025 |
| Singapur (SingPass) | 4.200.000 | ~97% de la población elegible de 15 años y más | 2025 |
| Suecia (BankID) | 8.600.000 | 99,9% de la población de 18 a 67 años | 2024 |
| Dinamarca (MitID) | 5.500.000 registrados | Uso obligatorio desde los 15 años | 2026 |
Fuente: Secretaría de Gobierno Digital (Chile); GovTech Singapur; BankID Suecia; Agencia para el Gobierno Digital de Dinamarca
La tabla no es un ranking de quién es mejor. Es una prueba de escala: cuando el sistema de identidad digital de un país mueve a 8 de cada 10 personas, deja de ser una herramienta de nicho y se convierte en la puerta de entrada estándar al Estado, tal como ya ocurre en los países nórdicos y en Singapur.
Todo lo anterior (el ranking, la comparación con Francia, el club de los diez) puede sentirse abstracto si no se baja a la escala de una persona entrando a un trámite cualquiera un martes en la tarde. Vale la pena cerrar con el número que de verdad importa para quien lee esto desde Chile.
8 de 10 de la población en Chile ya usa ClaveÚnica (16.000.000 sobre 20.206.953 habitantes, INE 2025)
Fuente: Secretaría de Gobierno Digital; Instituto Nacional de Estadísticas (INE)
Ocho de cada diez personas en el país ya usan ClaveÚnica. No es una cifra de intención ni una meta a cinco años: es gente entrando hoy mismo a la web del Registro Civil, del Servicio de Impuestos Internos o de la Tesorería con el mismo RUT y la misma clave. Subir 22 puestos en el ranking de gobierno digital de la OCDE, quedar a una centésima de Francia y ser el único país latinoamericano en ese top 10, habiéndolo construido desde una oficina pública y no desde un banco... no está mal para un país que decidió hacerlo bien. Somos bacanes.
Fuentes
Cada dato de este artículo está respaldado por las siguientes fuentes.
- Chile sube 22 puestos y queda décimo en el ránking de Gobierno Digital de la OCDE
- Digital Government Index and Open, Useful and Re-usable Data Index 2025
- South Korea, Australia, Portugal top OECD Digital Government Index for 2025
- Gobierno Digital entrega recomendaciones para un correcto uso de ClaveÚnica
- El INE proyecta que en 2026 la población de Chile alcanzará las 20.150.948 personas
- Registro Civil: Conoce los nuevos documentos de identificación
- ClaveÚnica: Gobierno Digital lanza Segundo Factor de Autenticación para mayor seguridad
- Singpass: Singapore's National Digital Identity (Factsheet)
- BankID Statistics
- Numbers and statistics