Crear una empresa en Chile toma menos de 24 horas: 221.262 nacieron así en 2025
Hay trámites que parecen chicos hasta que uno intenta hacerlos. Abrir una empresa es uno de ellos. En muchos países de la región todavía significa juntar papeles, pagar asesorías, ir a una notaría, esperar timbres, registrar estatutos y perder semanas antes de poder operar formalmente. Para una persona con una idea, ese tiempo no es un detalle administrativo. Es plata que no entra, clientes que se enfrían, socios que dudan y energía que se va en sobrevivir al papeleo antes de vender el primer producto.
Chile decidió cortar esa fricción de raíz. En 2025, el Registro de Empresas y Sociedades (RES), conocido como Tu Empresa en un Día, permitió constituir 221.262 empresas y sociedades, el mayor registro desde que el sistema empezó a operar en 2013. El trámite se puede hacer en línea, gratis, con RUT y ClaveÚnica, en menos de 24 horas. Mientras en Brasil constituir una empresa puede tardar entre 60 y 90 días, y en Argentina el proceso puede superar las 9 semanas en la práctica, Chile convirtió la puerta de entrada al emprendimiento en algo que cabe en una tarde.
No es un dato menor. Abrir una empresa rápido no garantiza que el negocio funcione, pero sí elimina una barrera que antes separaba a muchas personas de la formalidad. La diferencia entre esperar tres meses y empezar mañana puede decidir si una idea nace o se queda en conversación. Ahí está el logro: Chile no hizo que emprender fuera fácil, porque emprender nunca es fácil. Hizo que empezar legalmente dejara de ser una carrera contra la burocracia.
La notaría que Chile sacó del camino
Para dimensionar lo que Chile construyó, hay que mirar alrededor. En Brasil, formar una Sociedade Limitada puede exigir pasos ante la Junta Comercial, la Receita Federal, la Previdência Social, la autoridad municipal y, según el rubro, organismos adicionales. Cada etapa trae formularios, plazos y validaciones. En Argentina, el camino puede incluir escritura notarial, inscripción en registros públicos, publicación en boletines oficiales y obtención de identificación tributaria. Colombia y México han avanzado, pero todavía mantienen costos, presencia ante cámaras o notarías para ciertos tipos de empresa.
- Chile (RES digital)< 1 día
- Colombia / México~12 días
- Argentina9-92 días
- Brasil60-90 días
Fuente: TMF Group Global Business Complexity Index 2024; Statista 2025; fuentes oficiales por país
La comparación no busca reírse de nadie. Sirve para entender lo raro que es lo chileno cuando funciona. La Ley N° 20.659, promulgada en 2013, creó un régimen electrónico paralelo al sistema tradicional. Eso significa que quien quiere puede seguir usando escritura pública y notaría, pero quien necesita rapidez puede crear una sociedad mediante formularios digitales, firma electrónica y registro gratuito. El Estado no le pide al emprendedor que recorra oficinas para demostrar que merece existir. Le da una plataforma y le permite empezar.
Cuando un emprendedor en Recife puede esperar hasta 90 días y uno en Chile lo hace en menos de 24 horas, la diferencia no es comodidad. Es oportunidad.
El nombre Tu Empresa en un Día funciona porque promete algo entendible. Pero detrás del nombre hay una decisión más profunda: tratar la formalización como infraestructura pública. Igual que una carretera acorta distancias físicas, un buen sistema digital acorta distancias administrativas. Le permite a una persona pasar de idea a entidad legal sin pedir permiso a una cadena de intermediarios. Eso no resuelve el financiamiento, ni la venta, ni el talento, ni la competencia. Pero despeja la primera puerta.
Doce años hasta volverlo normal
Lo interesante es que el sistema no nació convertido en costumbre. En mayo de 2013, durante su primer mes de operación, el RES representaba apenas el 22,9% de las constituciones de sociedades en Chile. La mayoría seguía usando el camino tradicional: escritura pública, extracto en el Diario Oficial, inscripción en el Conservador. La confianza en una plataforma pública no aparece por decreto. Se gana cuando la herramienta funciona, cuando no se cae, cuando la gente la recomienda y cuando el trámite prometido efectivamente ocurre.
- Mayo 2013Entra en vigencia la Ley 20.659 y nace el RES. El sistema representa el 22,9% del total de constituciones.
- 2014El Banco Mundial reconoce el RES como reforma destacada en apertura de negocios a nivel regional.
- 2021Peak anterior: 198.087 empresas constituidas durante el impulso digital de la pandemia.
- Julio 2025Lanzamiento de CoopDigital, que extiende la lógica digital a la constitución remota de cooperativas.
- Diciembre 2025Récord histórico: 221.262 empresas en el año y 90,1% de constituciones digitales.
La migración fue gradual, pero sostenida. En la quinta semana de operación ya se constituían 505 empresas por semana a través del sistema. Después vinieron años de uso creciente, ajustes, integración con identidad digital y adopción masiva. Para diciembre de 2025, la situación se había dado vuelta: el 90,1% de todas las constituciones del país se realizaba de forma digital. Lo que empezó como alternativa terminó convertido en la norma.
Ese tránsito dice algo importante sobre el Estado chileno cuando hace bien una herramienta. El RES sobrevivió a gobiernos de distinto signo político porque no quedó amarrado a una campaña de administración. No era un logo para cortar cinta. Era una plataforma que resolvía un problema real y por eso siguió viva. Esa continuidad importa tanto como la tecnología. Muchos países lanzan portales. Lo difícil es mantenerlos, mejorarlos y lograr que la ciudadanía confíe en ellos durante más de una década.
90,1% de las empresas creadas en Chile se constituyen digitalmente
El récord de 2025 también muestra que la digitalización no se quedó encerrada en Santiago. La Región Metropolitana concentró 89.715 constituciones, un 44,3% del total, pero los mayores crecimientos relativos aparecieron en regiones: Atacama subió 31,5% respecto de 2024, Los Ríos 28,8%, Arica y Parinacota 28%, Ñuble 27,8%. Eso es clave. Un trámite digital bien diseñado no solo acelera. También empareja la cancha territorial. Una persona en Coihaique, Illapel, Los Ángeles o Alto Hospicio entra al mismo sistema, paga lo mismo, espera lo mismo y no necesita viajar al centro para empezar.
Formalizar también es democratizar
Hay una idea simple detrás de este logro: mientras más difícil es formalizarse, más gente queda fuera. Si crear una empresa cuesta tiempo, dinero y contactos, el sistema favorece a quienes ya tienen espalda. Si crearla es gratis, remoto y rápido, la puerta se abre más. Eso no convierte a todos en empresarios exitosos, ni romantiza la precariedad, ni reemplaza políticas de financiamiento o capacitación. Pero baja la barrera inicial. Y en emprendimiento, bajar la primera barrera puede cambiar mucho.
La preferencia por las Sociedades por Acciones (SpA) también cuenta una historia. En diciembre de 2025, representaron el 77,45% de las constituciones vía RES. La SpA es flexible: permite empezar con una persona, incorporar socios, ordenar la propiedad y escalar sin rehacer todo desde cero. Que sea la figura más usada muestra que el sistema no solo sirve para formalizar actividades pequeñas, sino también para proyectos que nacen pensando en crecer, levantar capital o sumar colaboradores.
Formalizarse abre otras puertas. Permite emitir documentos tributarios, firmar contratos, venderle a empresas más grandes, postular a instrumentos públicos, separar patrimonio personal del negocio y construir historial. Para alguien que vende desde su casa, presta servicios profesionales o empieza una tienda pequeña, esa diferencia puede ser enorme. El Estado no le está regalando el éxito. Le está quitando un obstáculo que antes consumía tiempo y dinero antes de que el negocio siquiera pudiera probarse.
Desde julio de 2025, además, el Ministerio de Economía incorporó CoopDigital, una plataforma que lleva esta lógica al mundo cooperativo. Eso importa porque no todo emprendimiento se organiza como sociedad tradicional. Hay comunidades, productores, trabajadores y grupos asociativos que necesitan estructuras distintas. Extender la digitalización a cooperativas muestra que la idea original puede crecer: si el Estado aprendió a simplificar una puerta, puede simplificar otras.
Ese es el tipo de modernización que se siente en la vida diaria. No necesita prometer que Chile será Silicon Valley ni decir que todos los emprendimientos se convertirán en unicornios. Basta con que una persona pueda hacer en una tarde lo que antes exigía contactos, oficina, traslado y paciencia. Cuando la burocracia deja de ser una muralla, la creatividad tiene una oportunidad más justa para probarse.
Por eso este artículo no trata solo de empresas. Trata de una forma concreta en que Chile funciona. Un país que durante años se acostumbró a escuchar que la burocracia latinoamericana era inevitable construyó una excepción práctica: constituir una empresa gratis, en línea, en menos de 24 horas, y hacerlo tantas veces que en 2025 nacieron 221.262 empresas por esa vía. Doce años, más de 1,48 millones de empresas constituidas, 90,1% de adopción digital y una barrera menos para quien quiere empezar. No está mal para un país que decidió hacerlo bien. Somos bacanes.
Fuentes
Cada dato de este artículo está respaldado por las siguientes fuentes.
- 2025 batió récord en creación de empresas desde el inicio del sistema digital de constitución
- Cinco pasos para constituir una empresa en Brasil
- Ranking global: cuánto tarda crear una empresa en cada país
- Ley N° 20.659 - Simplifica el régimen de constitución, modificación y disolución de las sociedades comerciales
- Registro de Empresas y Sociedades - Constituciones del año 2025
- Intentos modernizadores en el derecho societario chileno: análisis de las leyes 20.494 y 20.659