Más del 99% de las papas modernas desciende de las chilenas: el linaje que Chiloé sigue cultivando
Hay herencias que no llevan apellido. Viajan en un saco, se entierran en un surco y, un par de siglos después, están en mesas de todo el mundo sin que nadie pregunte de dónde salieron. La papa es una de esas herencias. Si uno busca el origen de la papa, la respuesta honesta es Perú: ahí se domesticó, y se domesticó una sola vez. Pero la historia tiene un segundo capítulo, y ese capítulo es nuestro. Según la Universidad de Wisconsin-Madison, más del 99% de las variedades modernas de papa desciende de papas que crecían en las tierras bajas del centro-sur de Chile.
La escala ayuda a medir el tamaño del asunto. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) describe la papa como el principal cultivo alimentario no cerealero del mundo: en 2023 la producción mundial marcó un récord de 383 millones de toneladas, y se cultiva en más de 100 países. El 99% no habla de esas toneladas. Habla de variedades, es decir, de los tipos de papa que hoy se plantan y de quiénes son sus ancestros. Ahí la comparación es nítida. Perú tiene la domesticación, establecida en 2005 por un estudio genético de David Spooner y su equipo. Chile tiene el linaje que salió a ocupar el resto del mapa. En Europa pasó lo mismo a escala reducida: la papa de tipo andino predominaba en el siglo XVIII y se siguió cultivando hasta 1892, pero la chilena ya estaba ahí en 1811 y terminó siendo la predominante.
Dicho de otra forma: si pusiéramos en fila cien variedades modernas de papa, de las que se plantan hoy, la cuenta que hace la universidad estadounidense quedaría así.
Más de 99 de cada 100 Variedades modernas de papa que descienden de papas de las tierras bajas del centro-sur de Chile
Fuente: Universidad de Wisconsin-Madison, 2008, sobre el estudio de Ames y Spooner
Apenas una casilla queda sin pintar, y la fuente dice que ni siquiera completa: habla de más del 99%. Vale la pena leer la grilla con cuidado, porque el dato es preciso en lo que afirma y en lo que no. Afirma ascendencia: las variedades modernas son descendientes directas de papas de las tierras bajas del centro-sur de Chile. No afirma que la papa haya nacido acá, ni que cada papa que se cosecha en el planeta sea chilena. Es una cifra sobre parentesco, no sobre producción. Y aun leída con esa cautela sigue siendo enorme: el cultivo se domesticó en los Andes peruanos, pero la versión que el mundo adoptó es la que pasó por nuestra tierra.
No es la primera vez que una planta nuestra termina siendo la de todos. Ya pasó con la frutilla que hoy se vende en todo el mundo y que también salió de Chile. La diferencia es que con la papa hubo que esperar a que el ADN hablara, porque durante casi ochenta años la idea fue solo una hipótesis.
Lo que 49 muestras de herbario dijeron sobre 1811
La hipótesis era rusa y venía de 1929: científicos de ese país propusieron que la papa europea tenía origen chileno. Sonaba razonable, pero nadie podía probarlo. Con el tiempo se instaló una explicación alternativa, según la cual la papa chilena habría llegado a Europa recién como respuesta al tizón tardío, una enfermedad de la papa que apareció en ese continente en el siglo XIX. Dos relatos, ninguna prueba directa.
Para zanjarlo, Mercedes Ames y David Spooner, en un trabajo difundido por la Universidad de Wisconsin-Madison y por el Servicio de Investigación Agrícola del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA-ARS), fueron a buscar la respuesta donde nadie la había buscado: en los herbarios. Un herbario es una colección de plantas secas, prensadas y fechadas, y los de Europa guardan papas cultivadas hace siglos. Según la universidad, Ames reunió material de 64 plantas de papa cultivadas entre 1700 y 1910 y logró extraer ADN de 49. En esas muestras buscó una marca muy concreta: una deleción, es decir, un fragmento faltante, en el ADN plastidial, el material genético de los plastos, los compartimentos de la célula vegetal donde ocurre la fotosíntesis. Esa ausencia es característica de la papa chilena. Si la marca aparecía en una planta seca con fecha, la papa chilena estaba en Europa ese año.
El resultado, publicado en 2008 en el American Journal of Botany, ordenó la cronología completa. El tipo andino predominaba en el siglo XVIII. La papa chilena aparece en 1811. Y se volvió el tipo predominante mucho antes del tizón. El comunicado del USDA-ARS lo resumió en una frase que traducimos aquí:
"Si bien la composición genética de la papa europea actual es, en efecto, chilena, esa variedad local fue introducida en Europa 34 años antes de que el tizón tardío atacara por primera vez."
Treinta y cuatro años. Ese número desarma la explicación antigua: nuestra papa no entró a Europa como recambio de emergencia, entró antes y se quedó. La hipótesis rusa de 1929 tuvo que esperar 79 años para tener su prueba, y la prueba estaba guardada en cajones de museo. La secuencia completa cabe en siete hitos.
- Siglo XVIIIEl tipo andino predomina entre las papas cultivadas en Europa.
- 1811La papa chilena ya está en Europa, según el ADN de herbario.
- 34 años despuésEl tizón tardío aparece por primera vez en Europa. La papa chilena ya llevaba más de tres décadas instalada.
- 1892El tipo andino se sigue cultivando en Europa hasta este año.
- 1929Científicos rusos proponen que la papa europea tiene origen chileno.
- 2008El ADN de 49 muestras de herbario lo confirma, 79 años después de la hipótesis.
- 2019Los genomas de 88 individuos, incluidos especímenes recolectados por Darwin, muestran que la papa europea se mezcló con genotipos chilenos.
Fuente: USDA-ARS y Universidad de Wisconsin-Madison (2008); Nature Ecology & Evolution (2019)
Leída de arriba abajo, la línea muestra un relevo. Durante décadas los dos linajes convivieron en suelo europeo: el andino se siguió cultivando hasta 1892, 81 años después del primer registro chileno. El último hito es el que cierra el caso. En 2019, un equipo publicó en la revista Nature Ecology & Evolution los genomas de 88 individuos, entre variedades locales, cultivares modernos y muestras históricas de herbario, incluidos especímenes recolectados por Charles Darwin durante el viaje del Beagle. Ya no era un marcador aislado, era el genoma entero. Y el resultado apuntó en la misma dirección: las papas europeas recolectadas entre 1650 y 1750 estaban emparentadas con las variedades andinas, y después de su introducción en Europa se mezclaron con genotipos chilenos.
Hay algo muy propio de la ciencia en esta historia: la evidencia decisiva llevaba generaciones guardada y esperaba la herramienta correcta. Nos pasó también con el fármaco global que salió de una muestra de suelo de Rapa Nui: lo valioso ya estaba ahí, faltaba que alguien supiera leerlo.
Chiloé, uno de los 6 sitios piloto del mundo donde ese linaje sigue vivo
Queda la pregunta de fondo: por qué ganó el linaje chileno y no el andino, que era el original y el que llegó primero a Europa. La respuesta está en la luz. La papa forma sus tubérculos, la parte que comemos, respondiendo a la duración del día. En su zona andina de origen lo hace con días cortos, según describe el estudio de 2019. Europa y Norteamérica están en latitudes donde la temporada de cultivo trae días largos. Ahí entra el trabajo que Hardigan y su equipo publicaron en 2017 en la revista de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos (PNAS): la migración desde los Andes hacia la costa de Chile dio origen a un grupo adaptado a día largo, llamado Chilotanum, que más tarde aportó buena parte de la base genética de los cultivares comerciales del mundo. El mismo estudio identificó 2.622 genes bajo selección y encontró que solo entre 14% y 16% de ellos son compartidos por los cultivares norteamericanos y los andinos. Son parientes, pero la selección los llevó por caminos distintos.
Puestos lado a lado, los dos linajes cuentan historias opuestas en tres frentes: dónde surgen, cómo responden a la luz y qué lugar ocupan en la papa de hoy.
| Linaje andino | Linaje chileno | |
|---|---|---|
| Dónde surge | Domesticación única en Perú | Derivado del andino tras migrar a la costa de Chile |
| Duración del día | Forma tubérculos con días cortos | Adaptado a día largo, la condición de Europa y Norteamérica |
| Papel en la papa moderna | Predominante en Europa solo en el siglo XVIII | Base de más del 99% de las variedades modernas, según la Universidad de Wisconsin-Madison |
Fuente: USDA-ARS sobre PNAS (2005); PNAS (2017); Nature Ecology & Evolution (2019); USDA-ARS y Universidad de Wisconsin-Madison (2008)
La tabla deja ver que la ventaja chilena no fue de antigüedad. Fue de ajuste. El linaje andino tiene el origen, y eso nadie se lo quita. El nuestro llegó después, derivado de aquel, pero con la adaptación al día largo que pedían las latitudes de Europa y Norteamérica. En agricultura, calzar con el ambiente pesa más que haber llegado primero.
¿Y Chiloé? Las fuentes del 99% hablan de las tierras bajas del centro-sur de Chile, no de una isla en particular, y conviene respetar esa precisión. El puente con Chiloé lo tiende otro estudio, publicado en 2014 en la revista Plant Genetic Resources por un equipo del INRA, en Francia. Compararon 350 variedades o líneas de mejoramiento de todo el mundo con 30 variedades locales de la Isla de Chiloé, usando marcadores genéticos, y no encontraron una estructura genética clara que separara al grupo moderno de las papas chilotas. En simple: las papas que cultivamos en Chiloé y las que se plantan en el resto del mundo siguen siendo, genéticamente, de la misma familia. El linaje no quedó archivado en un herbario. Sigue en la tierra.
Ese patrimonio tiene reconocimiento formal. La FAO mantiene un programa llamado Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM, o GIAHS por su sigla en inglés), dedicado a territorios cuya agricultura tradicional tiene valor para el mundo entero. Según el Ministerio de Agricultura, Chiloé fue uno de los 6 sitios piloto de la iniciativa a nivel mundial, y la FAO reconoció la agricultura de Chiloé como sitio del programa en 2011. Seis en todo el planeta. Uno es nuestro.
Y lo que se reconoce, se resguarda. El 2 de junio de 2025 el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) inauguró en Osorno el Banco de Germoplasma de la Papa. Germoplasma es el material vivo, semillas o tejidos, que permite conservar y reproducir una variedad. El banco recibe una colección de más de 450 accesiones de papas nativas (una accesión es cada muestra registrada e identificada dentro de la colección) y contempla crioconservación, es decir, almacenamiento a temperaturas ultrabajas, con un horizonte de 100 años. Osorno está en la misma Región de Los Lagos que Chiloé, de modo que la custodia científica y el cultivo tradicional operan en el mismo territorio.
Por eso esta historia se cuenta sin inflarla. No inventamos la papa: ese mérito es andino, y está bien que así conste. Lo nuestro es otra cosa. Es haber sido la tierra donde ese cultivo se ajustó a los días largos, haber seguido cultivando ese linaje en Chiloé, haber llegado a ser uno de los 6 sitios piloto de la FAO en el mundo y haber construido en Osorno un banco pensado a 100 años. Ahí se junta lo que sembramos con lo que planificamos a largo plazo. Más del 99% de las variedades modernas de papa lleva esa huella, según la Universidad de Wisconsin-Madison, y cuando los datos lo dicen tan claro, no queda más que reconocerlo: somos bacanes.
Fuentes
Cada dato de este artículo está respaldado por las siguientes fuentes.
- Using DNA, scientists hunt for the roots of the modern potato
- Ficha de publicación: DNA from herbarium specimens settle a long-held controversy about origins of the European potato (American Journal of Botany 95:252-257)
- ARS Scientists Settle Spud Debate
- The origins and adaptation of European potatoes reconstructed from historical genomes (Nat Ecol Evol 2019;3(7):1093-1101, PMID 31235927)
- Genome diversity of tuber-bearing Solanum uncovers complex evolutionary history and targets of domestication in the cultivated potato (PNAS 114(46), 2017)
- Genetic diversity analysis of a potato (Solanum tuberosum L.) collection including Chiloé Island landraces and a large panel of worldwide cultivars (Plant Genetic Resources 12(1):74-82, 2014)
- GIAHS around the world: Chiloé Agriculture, Chile
- Iniciativa SIPAM Chiloé
- INIA Chile inauguró Banco de Germoplasma de la Papa en Osorno
- FAO announces the theme for International Day of Potato 2025 (24/04/2025)
- Ficha de publicación: A single domestication for potato based on multilocus AFLP genotyping (PNAS 102:14694-14699, 2005)